martes, 19 de julio de 2011

En medio de la tormenta

La peor, definitivamente la peor tormenta de todas. Pero es increible cómo otra vez encontré paz. Y algo más también: encontré amor, me encontré entregando amor como NUNCA lo hice en mi vida. Claramente mi mayor riesgo, le di mi vida.
Me fue increíble.





Todo arrancó cuando sentí el calor de sus manos, dejé que mis oídos se llenaran de palabras de aliento, de luz y de esperanza. Fue ahí cuando mi cuerpo empezó a temblar, se puso en movimiento desde los pies hasta el último pelo de mi cabeza, pasando por mis brazos, piernas, cuello, muñecas...
Se escucharon aplausos, gritos, emoción, entusiasmo. Así fuí hasta la escalera, subí con la adrenalina que no sabía que existía en mí y la música comenzó a sonar. Se apagaron las luces. Y sí, arrancó. Arrancaron las dos horas más hermosas de mi vida, en las que dejé cuerpo y alma.
Simplemente, GRACIAS.

1 comentario:

  1. aay sii , qe suertee!! me lo imagino y de seguro estuvo buenisiimoo! :) super geniaal . ya hablaremos mas y me contaras todo, pero me alegro pila :)

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