miércoles, 30 de noviembre de 2011

Caminos separados, visiones opuestas

¿Qué es lo bueno? Todo lo que eleva en el hombre el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo.
¿Qué es lo malo?  Todo lo que proviene de la debilidad.
¿Qué es la felicidad? El sentimiento de lo que acrece el poder; el sentimiento de haber superado una resistencia.
Los débiles y los fracasados deben perecer; ésta es la primera proposición de nuestro amor a los hombres. Y hay que ayudarlos a perecer.
¿Qué es lo más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacia todos los fracasados y los débiles: el cristianismo.

El problema está en el tipo de hombre que se debe educar, que se debe querer como mayor valor, como más digno de vivir, como más seguro del provenir.
Este tipo altamente apreciable ha existido, pero por el contrario, fue querido, cultivado, obtenido, el tipo opuesto: el animal doméstico, el animal de rebaño, aquel animal enfermo que se llama hombre: el cristiano.

La humanidad no representa una evolución hacia algo mejor. El progreso no es más que una idea falsa.
El cristianismo ha hecho que el hombre se sienta un pecador, como si fuera malo, cuando en realidad, el hombre no lo es y no ha hecho nada.

Nietzsche: El anticristo – Capítulos 2, 3, 4 y 5 (adaptacion)

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