jueves, 3 de marzo de 2011

Tu

Dormida, en otro mundo, feliz. Hasta que algo me despierta y rompe con mi cuento de hadas. Algo cálido, comienza en el cuello pero me recorre cada parte del cuerpo y, definitivamente, me hace sentir que no existen los cuentos de hadas. Me demuestra que lo que existe es mucho M E J O R, y no se puede comparar con una historia de principes y princesas. Sentir tus brazos sobre los mios, rodeando mi cintura. Despertar con tus besos, abrir los ojos y verte sonreir. El regalo mas valioso que Dios me dio. Gracias

No hay comentarios:

Publicar un comentario