lunes, 1 de agosto de 2011

Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?

Muchas respuestas surgen con ésta pregunta.
'Le diría que la amo', 'Me mataría', 'Conduciría', 'Daría orales en clase', 'Escucharía a quien me hace daño', 'Viviría en la selva', 'Me subiría a un avión', 'Tendría un hijo', 'Me casaría', 'Le diría a mi jefe que no lo soporto', 'Diría lo que siento a todos los que me rodean', 'Lucharía por mi sueño'...
En fin, muchas respuestas y muy variadas.
Así me di cuenta de que hay dos tipos de miedos: 'el bueno y el malo'. El miedo puede ser bueno cuando nos cuida, por ejemplo al no querer saltar de un decimo piso de un edificio. Y puede ser malo, cuando nos impide hacer cosas que no traen consigo un riesgo físico, sino emocional. Claro que tengo miedo, pero está perfecto. Tengo miedo al silencio, a las arañas, a las cucarachas, a las alturas, a enfermarme, etc. Tengo muchísimos miedos, pero miedos cuidan. Miedo de el que Dios nos dá para cuidarnos, para demostrarnos que nos ama.

Mi respuesta a la pregunta fue un simple, NADA. Si no tuviera miedo, no haría nada que no hago ahora.

Ya entendí por qué sigo sonriendo, ya entendí por qué me puedo divertir, ya me entendí. Gracias a Dios, AMO MIS MIEDOS.




2 comentarios: